.................. HOMENAJE AL ORFEÓN DONOSTIARRA

Seguidamente se verificó el homenaje al Orfeón Donostiarra con motivo de serle impuestas a su estandarte por el Ministro de Asuntos Exteriores, en representación del Gobierno, las insignias de la Cruz de Alfonso X el Sabio, que le ha sido otorgada por el Caudillo Franco. La masa coral donostiarra, bajo la dirección del maestro Gorostidi, dió un bello concierto, interpretando con su habitual maestría las siguientes composiciones :
"Popule Meus" de T.L.Victoria; "Ave María" del mismo autor ; "Credo de la Misa del Papa Marcelo", de Palestina; "La sesta", canción mallorquina, de Noguera; "Canción de cuna ", de Esnaola; y "Victorioso vuelve el Cid"
de Gómez.
Al final de cada una de estas composiciones el numeroso y selecto público premio con merecidas ovaciones al Orfeón Donostiarra.
A continuación, el delagado Provincial de Educación y director del Instituto de Enseñanza Media "Peñaflorida", leyó la orden ministerial por la que se concede al Orfeón Donostiarra la Cruz de Alfonso X el Sabio, y el acuerdo del Ayuntamiento de San Sebastián de adherirse a este homenaje y regalarle las insignias de la alta condecoración que le ha sido otorgada por el Caudillo.
El alcalde, señor Lataillade, entregó al ministro las insignias de la expresada alta condecoración. El conde de Joradana, en representación del Gobierno, pronunció unas palabras de elevado elogio para el Orfeón Donostiarra, del que dijo que es gloria de San Sebastián, de Guipúzcoa y de España. Acto seguido colocó las insignias en el estandarte, en medio de una calurosa ovación.
Una vez colocadas las insignias al estandarte del Orfeón Donostiarra, el ministro de Asuntos Exteriores estrechó la mano, felicitándoles, a su director y presidente.
El presidente del Orfeón, don Manuel Rezola, pronunció unas palabras, dando las gracias al Caudillo y al ministro de Educación Nacional por haber concedido a la masa coral donostiarra la Cruz de Alfonso X el Sabio, y a cuantas entidades y personalidades han contribuido a la concesión de la Cruz de Alfonso X el Sabio, el cual -terminó diciendo- seguirá laborando con el mayor entusiasmo por el engrandecimiento del arte español.

Terminó el acto cantándose por el Orfeón el Himno Nacional, y dándose por el ministro de Asuntos Exteriores los gritos de ¡Arriba España! y ¡Viva el Caudillo Franco!, que fueron contestados con gran entusiasmo por todos los concurrentes.
A la salida el ministro revistó la Centuria del Frente de Juventudes que acudió a rendirle honores, y fue despedido a la puerta del Museo por todas las autoridades y altas personalidades que habían asistido al acto.

(LA VOZ DE ESPAÑA - 02/09/1943 - pág.05; colum.05)